La corrupción se consolidó como el principal problema de la Argentina, según una encuesta nacional de Vozna que también refleja el impacto de las denuncias contra Manuel Adorni y el caso $LIBRA en la percepción pública. En paralelo, los bajos ingresos aparecen como la mayor preocupación de las familias, en un contexto de caída en la aprobación del gobierno de Javier Milei.
El relevamiento nacional de 1.451 casos realizado entre fines de marzo y comienzos de abril muestra un cambio significativo en la agenda pública: la corrupción se ubica como el principal problema del país con el 22,3% de las menciones.
Si bien históricamente las preocupaciones económicas dominaron la escena, en esta medición la corrupción supera incluso a la inflación (17,5%) y la pobreza (17,3%), lo que marca un giro en las prioridades sociales. Este fenómeno se da en un contexto atravesado por denuncias y polémicas dentro del Gobierno, especialmente las vinculadas al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el caso $LIBRA, que instalaron el tema en el centro del debate público.
La encuesta refleja con claridad el costo político de esas denuncias. Manuel Adorni tiene una imagen negativa del 63,5% y apenas un 22,3% de valoración positiva.
Pero el dato más contundente es otro: el 61,3% de los encuestados considera que Adorni es culpable de corrupción y debería renunciar. Incluso entre votantes oficialistas aparecen fisuras: solo la mitad de quienes votaron a Javier Milei aprueba al funcionario, lo que lo convierte en uno de los puntos más débiles del Gobierno en la actualidad.
La economía, el principal problema de las familias
Mientras la corrupción gana protagonismo en el plano nacional, la economía sigue siendo el principal problema en la vida cotidiana. El 50% de los encuestados señala a los bajos ingresos como la mayor dificultad de su hogar, seguido por el endeudamiento (16,6%). Muy por detrás aparecen la inseguridad y la falta de trabajo. Así, la agenda económica (inflación, pobreza, salarios, empleo y tarifas) concentra el 64,5% de las preocupaciones estructurales del país.
El estudio también muestra un deterioro en la imagen del Gobierno. La aprobación de la gestión de Javier Milei cayó al 37,8%, mientras que la desaprobación trepó al 60,2%. A su vez, el 58% de los encuestados considera que el país va en la dirección equivocada.
