Por qué Cabo Verde se llama así: el origen del nombre

Descubrí la fascinante historia y cultura de Cabo Verde, un país insular con raíces africanas y europeas, y su apuesta por el turismo como motor económico. ¿Conocías su verdadero origen y desafíos actuales?

03 de julio, 2026 | 18.20

Cabo Verde es un país insular, un conjunto de islas volcánicas ubicadas en el Océano Atlántico frente a Senegal, que guarda una historia extensa que va más allá de su nombre. Aunque el término 'Cabo Verde' proviene del extremo occidental del continente africano, el archipiélago no es un cabo ni es especialmente verde. Este territorio estuvo deshabitado hasta que los portugueses lo descubrieron en el siglo XV y lo convirtieron en un centro de trata de esclavos.

La población actual del país es descendiente tanto de los colonizadores portugueses como de los esclavos traídos principalmente de la costa oeste africana. En sus comienzos, las islas estuvieron cubiertas por una densa vegetación tropical -de color verde- que contrastaba con sus rocas volcánicas negras y el azul del mar, aunque hoy predominan los paisajes áridos.

En 1462, los portugueses fundaron en la isla de Santiago la ciudad de Ribeira Grande, hoy conocida como Cidade Velha, considerada la ciudad europea más vieja de todo el trópico. El auge del comercio esclavista impulsó la prosperidad del futuro país, hasta que cuatro siglos después el archipiélago se transformó en un 'desierto flotante' debido a la emigración masiva causada por el hambre y la pobreza.

Cómo se divide Cabo Verde 

El país está formado por diez islas grandes y cinco menores, divididas en dos grupos: las de Barlovento (Santo Antão, São Vicente, Santa Luzia, São Nicolau, Sal y Boa Vista) y las de Sotavento (Maio, Santiago, Fogo y Brava). Entre ellas, la isla de Sal destaca por albergar el aeropuerto internacional Amílcar Cabral, mientras que Santiago y São Vicente concentran respectivamente la capital Praia y la ciudad de Mindelo, otra de las más importantes.

Geológicamente las islas son volcánicas, y en Fogo todavía persiste un volcán activo. La mayoría son montañas escarpadas cubiertas de cenizas, lo que limita la vegetación. El clima es seco y cálido, con temperaturas promedio entre 20 y 25 ºC, aunque en enero y febrero las tormentas del Sahara pueden afectar la región.

Actualmente, Cabo Verde enfrenta serios problemas ecológicos, como la erosión y la pérdida de especies autóctonas, consecuencia del sobrepastoreo, la agricultura intensiva y la pesca excesiva. Además, el país sufre una sequía persistente que dura más de 30 años.

El peso de Cabo Verde en el mercado colonial y su independencia formal

Durante la época colonial, las islas fueron estratégicas para los portugueses como escala en el transporte de esclavos hacia América. Para protegerse de ataques de piratas europeos, se trasladaron colonos agricultores del Alentejo, quienes, sin embargo, agotaron los suelos fértiles con prácticas agrícolas inadecuadas, lo que provocó sequías recurrentes desde el siglo XVIII.

La decadencia económica del siglo XIX, causada por la escasez, el hambre y la mala gestión colonial, llevó a una gran emigración hacia países africanos, Brasil y Estados Unidos. En 1951, Cabo Verde pasó a ser una provincia ultramarina portuguesa y la lucha por la independencia se intensificó con la creación del PAIGC en 1956, liderado por Amílcar Cabral.

Tras la caída del régimen colonial en 1974, Cabo Verde declaró su independencia en 1975. Arístides Pereira asumió como presidente y Pedro Pires como primer ministro. Se intentó formar una federación con Guinea-Bissau, reforzando la cooperación entre ambos países. Desde entonces, el área boscosa del país creció notablemente, pasando de 3.000 a 45.000 hectáreas, con planes para expandirla aún más y proveer leña a la población. La participación comunitaria en la plantación de árboles durante las lluvias fue clave para este avance ambiental.

En 1984, una sequía redujo las cosechas en un 25% en comparación con cinco años antes. El déficit comercial alcanzó los 70 millones de dólares y la deuda externa los 98 millones, pero un sistema eficiente de distribución de alimentos evitó una crisis alimentaria mayor. Cabo Verde depende en gran medida de las importaciones, ya que solo el 10% de su tierra es cultivable.

En 2007, la población alcanzó los 423.600 habitantes, mientras que en el extranjero vivían cerca de 600.000 caboverdianos. El portugués es el idioma oficial, aunque el criollo caboverdiano es la lengua popular, con variaciones dialectales según cada isla. La esperanza de vida es de 71 años, y el promedio de hijos por mujer es de 3,28. Además, el 76,6% de la población está alfabetizada.

La cultura caboverdiana es una fusión entre sus raíces europeas y africanas, especialmente visible en su música. La morna, género tradicional, y artistas como Cesária Évora, reconocida internacionalmente, reflejan su riqueza cultural actual. También destaca Suzanna Lubrano, figura popular en el estilo Zouk.

En 2007, por primera vez las remesas provenientes del turismo superaron a las enviadas por los emigrantes, impulsadas por el fortalecimiento del euro frente al dólar y el aumento de visitantes europeos, principalmente de Portugal, Francia, Italia y Alemania. El turismo crece a paso firme: en 2006 ingresaron al país 280.582 turistas y se proyecta que para 2008 la cifra alcance el medio millón. La política interna del país insular apuesta fuertemente por este sector como motor de desarrollo económico.