Trump quiere demostrar al mundo un poder ilimitado y apuesta a someter a Irán

Junto con Israel, lanzó una masiva ofensiva para derrocar a la República Islámica y recuperar al aliado incondicional que perdió en 1979. Una nueva guerra ilegal con consecuencias impredecibles para Medio Oriente y el mundo.

28 de febrero, 2026 | 18.56

Otra vez Estados Unidos e Israel buscaron demostrar al mundo que para ellos no existen los códigos, que no están dispuestos a respetar las reglas internacionales que nos rigen a todos, que pueden emprender acciones de violencia extrema en forma unilateral, con total impunidad y, en definitiva, que no hay poder en el mundo que le pueda poner límites.

Este sábado por la mañana, fuerzas conjuntas israelíes y estadounidenses atacaron varias ciudades iraníes. Israel bombardeó (cuando estaban en clase) a una escuela de nenas de la primaria, acabando con la vida de casi 100 niñas, un número que podría subir porque la destrucción del edificio fue total y muchas chiquitas quedaron bajo los escombros. Acostumbrados al genocidio en Gaza, parecen haber perdido los valores éticos y morales.

Hubo también ciberataques y ofensiva misilística en al menos 30 objetivos de las más altas jerarquías iraníes. Bombardearon ministerios, la oficina del líder supremo, el Palacio presidencial, la Agencia Energía Atómica, complejos militares y aeropuertos entre otros blancos. Además, tanto Donald Trump como Benjamin Netanyahu, llamaron al pueblo iraní a levantarse contra su gobierno y derrocarlo.

Según Israel y Estados Unidos, el máximo líder de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, murió en uno de los ataques, al igual que otros dirigentes. Sin embargo, medios iraníes siguen sosteniendo que está vivo.

Como parte de la guerra cognitiva Tel Aviv y Washington desataron otra serie de ciberataques de gran escala. El gobierno iraní confirmó “un apagón casi total de internet” (la conectividad quedó reducida al 4%) y fueron jaqueados la agencia oficial IRNA (Islamic Republic News Agency) y varios portales informativos. La represalia de Teherán no se hizo esperar.

El ataque contra Irán -que ya ha despertado fuerte rechazo en EEUU- se produjo no sólo en medio del Ramadam (mes sagrado para los musulmanes, de una profunda reflexión sobre temas humanos como la reconciliación) sino también cuando estaban en curso las negociaciones de paz entre Washington y Teherán por el tema nuclear. El gobierno iraní ha reafirmado que su desarrollo científico y tecnológico nuclear posee capacidad sólo para fines pacíficos.

El temor de que este ataque -llamado hipócritamente “Furia ética”- desencadene una guerra prolongada de alcance global aparece en las declaraciones de gran parte de partidos de izquierda, analistas y políticos. Para el presidente de Serbia, Alexander Vucic, esta embestida se parece al ataque contra Yugoslavia de 1999, operación que cambió absolutamente esa región del mundo. “La principal lucha girará en torno a un cambio de poder en el gobierno de Irán. Al igual que con nosotros, mintieron sobre una especie de catástrofe humanitaria, pero la realidad fueron dos cosas: el cambio de régimen en Belgrado, la ‘independencia’ de Kosovo y la anexión del 14% del territorio de Serbia”, declaró.

Ciertamente, el objetivo geoestratégico y geoeconómico vinculado al dominio de Medio Oriente está en primer lugar. EEUU busca el control de la región por parte de Israel y la consolidación de su hegemonía en un contexto de declive estadounidense y disputa con China.

La represalia de Irán 

El gobierno iraní respondió con una represalia a gran escala. En principio, sus Fuerzas Armadas atacaron 7 bases estadounidenses en 7 países (Qatar, Kuwait, Arabia Saudita, Jordania, Emiratos Arabes Unidos y Bahrein, donde los misiles iraníes impactaron en el cuartel de la poderosa V Flota del Pentágono). También bombardearon distintos centros militares, de seguridad y de la Mossad en Israel. 

El general de Brigada, Sardar Jabari, asesor del comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, declaró, dirigiéndose a EEUU, que Irán está preparado para este escenario y que el mundo será testigo de capacidades militares “nunca antes vistas”. Según Irán, los misiles empleados hasta ahora pertenecen al antiguo arsenal y nuevos armamentos están listos para ser usados.

Por otra parte, también están en cursos por lo menos otros tres escenarios bélicos: 1) la guerra naval: Teherán informó que el buque de combate “MST” de EEUU fue alcanzado de gravedad por misiles iraníes; 2) los hutíes de Yemen (pro palestinos) que habían suspendido los ataques contra barcos israelíes en el Mar Rojo, anunciaron que van a retomar su ofensiva y 3) Irán anunció el cese total de tráfico de buques en el Estrecho de Ormuz, una zona de enorme importancia para el comercio mundial en general y del petróleo en particular.

Además de una posible expansión catastrófica de la guerra, esto pone en alto riesgo la economía global.  El canciller Seyed Abbas Araghchi advirtió que “la guerra impuesta por Estados Unidos y el régimen sionista no es solo contra la nación iraní, sino contra todos los países de la región, y por lo tanto, corresponde a todos los pueblos y gobiernos musulmanes y de la región cumplir con su responsabilidad histórica para enfrentar el malvado plan del régimen sionista”.

¿Un boomerang para Donald Trump?

En pocos días, el Congreso de EEUU iba a votar una resolución para impedir ataques unilaterales del Pentágono sin la aprobación legislativa. Trump se adelantó y anunció este viernes, a través de un video, el lanzamiento de una embestida para “borrar” a Irán; “arrasar su industria misilística” y “defender al pueblo estadounidense eliminando la amenaza del régimen iraní”. 

El presidente no escondió el hecho de que va a haber muertos estadounidenses. El impacto puede ser altamente perjudicial para Trump no sólo entre sus seguidores de MAGA sino en general, teniendo en cuenta que faltan pocos meses para las elecciones de medio término en la que se renueva la Cámara de Diputados y (parcialmente) el Senado.

Según la CNN (medio adverso a Trump), el 58% de los norteamericanos califican al actual gobierno como un “fracaso”. La gente está preocupada por los temas económicos –sobre todo la inflación- y se opone a los posibles gastos que conlleva una guerra prolongada, cuyos motivos no comprenden. La base electoral de MAGA, ya dividida y enfrentada, está abandonando el apoyo a su líder por no cumplir las promesas electoras (poner fin a las guerras donde estaba involucrado EEUU, dejar de gastar en conflictos “ajenos y lejanos” y concentrarse en problemas locales).

Varios legisladores salieron inmediatamente a rechazar el ataque contra Irán, desde el diputado republicano Thomas Massie, (Kentucky) hasta la diputada demócrata Nancy Pelosi que acusó a Trump de “desencadenar un conflicto innecesario que pone en peligro directo a las tropas estadounidenses sin una justificación clara” o la senadora demócrata Elizabeth Warren que advirtió sobre una nueva “guerra eterna” basada en mentiras.

El historiador especialista en política de EEUU, Leandro Morgenfeld, aseguró a El Destape que “este ataque abierto a Irán seguramente va a impactar en la base electoral de Trump. El actual presidente tiene el peor índice de aprobación desde que asumió. Las encuestas indican que hay descontento sobre cómo está manejando la economía y el país. Y ahora suma este ataque. Ya hay varias marchas en contra convocadas en EEUU por lo que esto puede ser un boomerang para las aspiraciones trumpista en las elecciones de noviembre”.

Reacción mundial

La alta peligrosidad de esta guerra imperial ha prendido las alarmas en el mundo. Rusia y China han convocado al Consejo de Seguridad de la ONU para exigir de inmediato el cese de las acciones militares, evitar una mayor escalada de tensiones y reanudar un diálogo que “permita mantener la paz y la estabilidad en Medio Oriente”.

También España, India, la Unión Africana, Brasil y hasta Noruega criticaron la peligrosa acción unilateral de Israel y EEUU. “El ataque es descrito por Israel como un golpe preventivo, pero no está de acuerdo con el derecho internacional. Un ataque preventivo requeriría la existencia de una amenaza inminente”… y la amenaza no existe, afirmó la cancillera noruega, Barth Eide.

Lamentablemente el gobierno de Argentina, probablemente sin entender en profundidad lo grave de la situación y por un mandato de obsecuencia completa, ha respaldado a los agresores. El canciller Pablo Quirno apoyó las acciones conjuntas israelo-estadounidenses.

El desarrollo del conflicto está en curso. Es probable que Washington no cese su violencia hasta no ver derrocado un gobierno que no se arrodilla ante sus órdenes. El actual mando iraní se estableció en 1979 cuando la Revolución Islámica derrocó la monarquía pro estadounidense del Sha Reza Palevi, régimen que hoy Trump quiere reinstalar

Desde ya se trata del petróleo y otros recursos naturales, pero no es sólo eso. Irán es una potencia mediana cada vez más próxima a Rusia y China (integra el grupo BRICS), en un entorno global de decadencia del poder de Estados Unidos. Cada vez más desesperada, la Casa Blanca trata de recuperar su señorío global a contrarreloj.