Estados Unidos e Israel ejecutaron un ataque aéreo contra Irán en la madrugada de este sábado, con bombas que impactaron en la capital Teherán y otras ciudades importantes como Isfahán, Qom, Karaj y Kermnashah, todas ubicadas al este del país islámico.
Horas después, diferentes líderes mundiales de todo el globo se pronunciaron en contra de la acción militar y denunciaron la "gravedad para la seguridad internacional".
El presidente francés Emmanuel Macron fue el primero en emitir su opinión, al señalar que "el estallido de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán conlleva graves consecuencias para la paz y la seguridad internacionales". En un texto difundido en sus redes sociales, aseguró que está trabajando para "tomar todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de nuestro territorio nacional, nuestros ciudadanos y nuestros intereses en Oriente Próximo".
También la presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, hizo un llamado "a todas las partes para que actúen con la máxima moderación, protejan a la población civil y respeten plenamente el derecho internacional", tal como aseguraron desde su oficina.
Desde Roma, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, expresó su solidaridad con la población civil iraní y exigió que se cumpla "el respeto de los derechos civiles y políticos". Desde la oficina de la premier señalaron que consultarán a sus aliados y a los líderes regionales para "apoyar los esfuerzos destinados a aliviar las tensiones".
También habló el presidente colombiano Gustavo Petro, quien afirmó que el presidente estadounidense Donald Trump "se equivocó" al ordenar este ataque militar. "La paz y la vida son los fundamentos de la existencia. Naciones Unidas impotente debe reunirse de inmediato y declarar que es la hora de la paz mundial. No pueden propagarse las armas nucleares y hay que destruirlas todas", señaló el mandatario en un posteo en su cuenta de X.
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Francia, Alemania y Gran Bretaña pidieron por "la estabilidad regional", aunque repudiaron la respuesta iraní a los ataques
Horas después de los ataques coordinados contra Irán, los gobiernos de Francia, Alemania y Gran Bretaña firmaron un comunicado compartido en el que afirmar haber "instado de manera constante al régimen iraní a poner fin al programa nuclear de Irán", además de "limitar su programa de misiles balísticos, abstenerse de sus actividades desestabilizadoras en la región y en nuestros territorios, y a cesar la violencia y represión atroces contra su propio pueblo".
Pese a eso, repudiaron los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel, al asegurar que ellos no participaron en "estas acciones" pero afirmaron estar "en estrecho contacto con nuestros socios internacionales", incluidos los Estados Unidos e Israel. "Reiteramos nuestro compromiso con la estabilidad regional y con la protección de la vida de los civiles", afirmaron.
"Condenamos en los términos más enérgicos los ataques iraníes contra países de la región. Irán debe abstenerse de realizar ataques militares indiscriminados. Instamos al liderazgo iraní a buscar una solución negociada", continuaron en el comunicado. Al final del mensaje, se alinearon con la proclama de Trump y Netanyahu llamando al pueblo iraní a voltear al gobierno islámico. "En última instancia, el pueblo iraní debe poder determinar su propio futuro", concluyeron.
Trump y Netanyahu justificaron los ataques contra Irán
Minutos después del ataque y lejos de escuchar los reclamos, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que el objetivo del ataque fue "eliminar la amenaza iraní" y evitar "que puedan obtener un arma nuclear", según declaró a medios estadounidenses. Por su parte el premier israelí Benjamin Netanyahu, en esa misma sintonía, advirtió que la acción es necesaria para "eliminar la amenaza existencial que representa" el régimen iraní y "creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino".
El gobierno del líder iraní, el ayatolá Alí Jamenei, respondió a los ataques con un ataque aéreo masivo a ciudades israelíes como Tel Aviv y a otros objetivos norteamericanos como la base de Washington en Bahréin y en Doha, según advirtieron agencias de noticias de la República Islámica.
