Tras el terremoto de magnitud 7,4 que impactó al oeste y centro de Colombia, las cifras de afectados en todo el país escalaron dramáticamente en las últimas horas. De acuerdo al balance provisional, hubo hasta ahora al menos 240 personas fallecidas y más de 1.300 heridos. El reporte, consolidado a partir de la información brindada por distintas autoridades territoriales y agencias internacionales, confirmó la devastación por el sismo en el departamento del Chocó, donde los equipos de emergencia todavía remueven escombros a contrarreloj en búsqueda de sobrevivientes. Hubo algunas réplicas en zonas como Cali y otras regiones de la provincia del Chocó.
El terremoto en Colombia dejó un saldo creciente de afectados durante este martes 11 de agosto. El epicentro del sismo, considerado el de mayor magnitud registrado en Colombia en lo que va del siglo XXI, se ubicó cerca del municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros, según informó el Servicio Geológico Colombiano. Ante la gravedad de la situación, el presidente Abelardo De La Espriella declaró el sismo como un “desastre de carácter nacional” para facilitar la atención de la emergencia.
Los desgloses regionales dieron cuenta de un escenario crítico en los principales centros urbanos de la franja occidental. En el departamento de Valle del Cauca se contabilizaron la mayoría de las víctimas fatales, que ascendieron a 130 víctimas, de las cuales 95 corresponden a Cali y 35 a municipios vecinos, lo que motivó a las autoridades locales a decretar el toque de queda y la militarización del casco urbano.
En tanto, en el departamento de Risaralda, el secretario de Gobierno regional, Israel Londoño, confirmó alrededor de 90 fallecidos, todos ellos concentrados mayoritariamente en la zona de Pereira. Por su parte, la gobernadora del Chocó, Diana Carolina Córdoba-Nuri, reportó 14 muertos en el área del epicentro, a los que se suman seis víctimas más de la Gobernación de Caldas.
El despliegue internacional para contener la crisis humanitaria se intensificó durante la jornada. La Unión Europea puso a disposición el sistema de observación satelital Copernicus para cartografiar las zonas sepultadas y habilitó mecanismos de asistencia consular, mientras la Cruz Roja Colombiana movilizó brigadas de rescate desde Antioquia, Quindío y Caldas hacia los puntos de mayor destrucción. En paralelo, desde la Santa Sede, el papa León XIV transmitió su "pésame y cercanía espiritual" a las familias golpeadas por el sismo, a través de un telegrama enviado al arzobispo de Cartagena. En paralelo, gobiernos europeos como los de Alemania, Letonia y Estonia ratificaron su apoyo logístico al recién asumido presidente Abelardo De La Espriella para "hacerle frente" a la emergencia.
Con información de la Agencia Deutsche Welle.
