La izquierda española acusa a Vox de “desplegar odio” al querer prohibir el uso del burka

Diputados de la izquierda española apuntaron contra Vox por su iniciativa de querer prohibir el uso del burka en espacios públicos.

17 de febrero, 2026 | 19.40

Diputados españoles de izquierda acusaron a sus pares ultraderechistas de Vox de "desplegar odio" al impulsar la prohibición del uso en espacios públicos de la burka, el velo árabe que deben vestir las mujeres en los países de Medio Oriente. La bancada progresista señaló que prohibir su uso "no ayudará a las mujeres", mientras que del otro lado del arco político defendieron la iniciativa como "incómoda y necesaria" para "preservar la identidad española".

Tras las elecciones de Aragón de la semana pasada, que dio resultados positivos para Vox y muy adversos para los tradicionales Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), los ultra derechistas buscan posicionarse y crecer políticamente a nivel nacional impulsando medidas que, a su criterio, defienden la integridad española. Entre esos puntos está la cuestión de los inmigrantes, una problemática presente en Europa desde hace diez años, tema que a Vox inquieta y alienta políticas expulsivas contra ellos.

En defensa de la iniciativa, la diputada conservadora Blanca Armario calificó a la burka como una "mazmorra textil y móvil". En su discurso, además enfatizó en la supuesta vulneración de la identidad española al permitir su uso. "Defender la dignidad de la mujer no es negociable, como tampoco es negociable que queramos seguir siendo España", indicó.

"España no puede permitirse más inmigración. Y mucho menos no puede permitirse una que no respete las normas culturales y sociales. En ese aspecto el multiculturalismo es un fracaso", afirmó Armario ante toda la Cámara baja.

Desde el PSOE y los demás partidos progresistas como Sumar, Podemos, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Compromís coincidieron en que la iniciativa de Vox tiene un trasfondo ideológico y no busca garantizar derechos, sino instalar un debate centrado en el miedo hacia las minorías religiosas. Acusaron además a los voxistas de "desplegar odio" contra los inmigrantes.

Vox asegura que "no es racismo" y el PSOE los acusó de "islamofobia"

La diputada Armario también negó que la iniciativa fuera "una cuestión de racismo", porque Vox no tiene "ningún problema con el color de la piel, sino con lo que traen algunos en su cabeza".

"Nos negamos como mujeres libres y occidentales a que vengan otras culturas que nos sometan y que nos callen, porque nos negamos a que el miedo a salir a la calle se normalice, porque nos negamos a taparnos hasta los ojos para evitar que atenten contra nuestra intimidad, porque nos negamos a ver niñas con niqab en los colegios, porque no queremos ver a mujeres bañándose en la playa con una tela de la cabeza hasta los pies", subrayó.

Más tarde, la diputada del PSOE, Andrea Fernández, criticó la iniciativa de los partidarios de Santiago Abascal, a la señaló de tener como fin "desplegar su islamofobia" y no de defender los derechos de las mujeres. "Está llena de hostilidad, de provocación y de ignorancia", advirtió la diputada.

También la legisladora Esther Gil de Reboleño, de Sumar, expuso que "quienes niegan la violencia machista" no pueden "dar lecciones sobre dignidad o sobre la seguridad de las mujeres". "Entre la risa y la vergüenza es el título de esta proposición de ley", concluyó al final de su exposición.