La elección presidencial en Colombia se definirá por un balotaje muy ajustado el próximo 21 de junio. La segunda vuelta será entre el candidato que se presentó como outsider y referente de derecha radical Abelardo De la Espriella (Defensores de la Patria) y el hombre del presidente Gustavo Petro, Iván Cepeda. Sin embargo, la noche electoral terminó teñida con un manto de incertidumbre. Los resultados se conocieron temprano gracias al nuevo sistema de conteo rápido y ya cuando se esperaban los discursos finales, Petro cuestionó este nuevo formato y pidió esperar el escrutinio definitivo.
"El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. Sus datos no son norma pública. Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado. Hay dos censos en este momento, el oficial y el del software de los hermanos Bautista que tiene 800.000 personas adicionales. Las mesas ya impugnadas demuestran que centenares de miles de votos fueron agregados. Por tanto y conforme a la ley, los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República", tuiteó Petro.
Lo mismo planteó más tarde Cepeda. "Hay un desfase que queremos verificar", dijo el candidato desde su búnker. El reclamo del oficialismo es clave porque, según el conteo rápido, la diferencia entre De la Espriella y Cepeda es de apenas 665.915 votos. El conteo provisorio dio primero al ultraderechista con 43,7% de los votos y, en segundo lugar, a Cepeda, con casi 41%.
Tras el discurso de Cepeda, De la Espriella se acercó al Malecón de Barranquilla con un barco iluminado con los colores de la bandera colombiana y la música a tope. Detrás de un blindex y sin bajarse del barco, el candidato se dirigió a los que lo esperaban en la tierra: "No vamos a permitir que se roben la voluntad del pueblo, por la razón o por la fuerza. A la comunidad internacional: pongan sus ojos en Colombia. El golpista de Petro quiere perpetuarse en el poder desconociendo la voluntad del pueblo colombiano. Yo estaré como el mejor guerrero de Colombia para defender nuestra democracia. Voy a hacerme matar por Colombia", sentenció en un iracundo discurso.
Tal como mostraban las encuestas en las semanas previas y según el conteo rápido, la candidata del Centro Democrático, el partido del ex mandatario Álvaro Uribe, perdió gran parte de los apoyos y quedó muy lejos, con un magro 6,9% de los apoyos. En cuarto lugar, se ubicó Sergio Fajardo con 4,2% y los nueve candidatos restantes no llegaron a alcanzar el 1%. La candidata uribista, Paloma Valencia, rápidamente reconoció la derrota y comprometió su voto para De la Espriella. Su jefe político, Uribe, hizo lo mismo por las redes con un video. "No podemos ser una sucursal chavista", argumentó el ex mandatario, quien además reconoció su "responsabilidad" en la derrota.
La participación, según la información oficial, fue de más del 57%. Pese a las advertencias durante la recta final de la campaña electoral, la jornada de votación se realizó sin grandes inconvenientes.
Los resultados sorprendieron en parte. En los sondeos previos al domingo, Cepeda encabezaba los sondeos con una intención de voto entre el 37,1% y el 44,6%. Le seguía De la Espriella entre el 27,5% y el 36,3% y el tercer lugar lo ocupa Valencia entre 12,6% y el 13,9%. Lo que sí confirmó el escrutinio oficial es que ninguno de los candidatos obtuvo el 50 por ciento+1 de los votos, por lo que habrá una segunda vuelta, que se disputará el 21 de junio.
Los dos candidatos que van al balotaje
Hijo de miembros del Partido Comunista colombiano, Cepeda, de 63 años, lleva toda su vida instalado en la izquierda. Su padre fue asesinado en 1994, cuando ocupaba una banca en el Senado, por fuerzas paramilitares. Desde el Senado se ha convertido en una de las voces más destacadas de la izquierda colombiana y es conocido por su rol en las negociaciones de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
También se convirtió en una de las más prominentes voces opositoras a Álvaro Uribe, destacando su implicación en el juicio al expresidente por manipular a testigos encarcelados para que declararan a su favor tras ser acusado por el propio Cepeda de vínculos con paramilitares.
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Su rival será el abogado y outsider De la Espriella. Alineado ideológicamente con el ala más dura del Partido Republicano y el movimiento global de ultraderecha. De la Espriella adoptó discursos, estéticas y narrativas muy similares al "Trumpismo" (ejes de "mano de hierro", apelaciones espirituales y retórica anticomunista severa). En materia de seguridad, apuesta con un discurso de lucha contra la corrupción y de mano dura. Una de sus propuestas es la creación de 10 megaprisiones, siguiendo la estela de Nayib Bukele en El Salvador, de quien se declara admirador.
El saludo de Milei
Uno de los primeros líderes en felicitar a De la Espriella fue Javier Millei. "Quiero felicitar a Abelardo De la Espriella por su triunfo en la primera vuelta de las elecciones de Colombia, y a los colombianos por esta ejemplar jornada electoral. Este resultado refleja el anhelo de libertad y progreso del pueblo colombiano, y una voluntad expresa de decirle basta al fracasado modelo socialista que tanto daño le ha hecho a nuestra región, y a Colombia en especial, en los últimos 4 años. De repetirse este resultado en segunda vuelta, no tengo dudas que Colombia va a ingresar nuevamente al concierto de las Naciones Libres, y retomará un rumbo orientado a la defensa de la vida, la libertad y la propiedad", tuiteó.
