Siria participará el lunes en una sesión a puerta cerrada con los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del G7 en París, según informó una fuente familiarizada con el asunto, lo que supone una muestra de su creciente peso menos de dos años después de la destitución de Bashar al-Asad.
Se espera que el ministro de Finanzas sirio, Yisr Barnieh, asista a la reunión, según la misma fuente, quien añadió que los debates se centrarán en la recuperación sostenible de Siria y su reintegración en el sistema financiero mundial.
La reunión de dos días de los responsables de Finanzas del G7 está dominada por los desequilibrios económicos mundiales, las tensiones comerciales y las repercusiones de los conflictos en Oriente Medio y Ucrania.
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La economía siria sigue profundamente dañada por años de guerra y aislamiento. Aunque la mayoría de las sanciones se han suavizado o levantado desde la destitución del expresidente Asad, la recuperación ha sido lenta, ya que los inversionistas y los bancos siguen mostrándose cautelosos ante los riesgos de cumplimiento normativo y la dificultad práctica de reconectar a Siria con el sistema financiero mundial.
Se espera que Siria y Ucrania estén presentes en parte de los debates, lo que subraya el énfasis del G7 en la estabilización de países considerados fundamentales para la seguridad regional y mundial.
La fuente familiarizada con el asunto dijo que la participación de Siria formaba parte de los preparativos para la cumbre de líderes del G7 en junio y reflejaba un impulso para acercar el Gobierno del presidente Ahmed al-Sharaa a las principales economías.
Para Damasco, la participación en la vía financiera del G7 supone un paso más en los esfuerzos por reintegrarse en el sistema internacional, atraer apoyo para la reconstrucción y demostrar que se ha convertido en un Estado clave en los cambios que están reconfigurando la región.
Con información de Reuters
