Misiones absorbió funciones del ex Instituto Nacional del Cáncer para sostener la atención oncológica

Tras la eliminación del instituto en marzo del 2025, la provincia debió sustentar las tareas de prevención, diagnóstico y tratamiento de pacientes oncológicos, especialmente a aquellos sin cobertura social.

11 de febrero, 2026 | 14.20

La decisión del Gobierno nacional de disolver el Instituto Nacional del Cáncer (INC) y trasladar sus funciones al Ministerio de Salud de la Nación tuvo un impacto directo en el sistema sanitario de todo el país. En Misiones, esa redefinición implicó que el Estado provincial absorbiera con recursos propios tareas clave para sostener la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de pacientes oncológicos, especialmente de aquellos que no cuentan con cobertura social.

La directora del Instituto Misionero del Cáncer, Marcela Kober, advirtió sobre la pérdida de capacidades estratégicas a nivel nacional tras la desaparición del INC. Según explicó, el organismo disuelto cumplía desde hacía más de una década un rol central en la prevención del cáncer y, sobre todo, en la construcción de registros epidemiológicos. “El Instituto Nacional del Cáncer era la entidad nacional que venía trabajando principalmente en la prevención y en los registros del cáncer. Hoy por hoy es una institución que ha sido disuelta”, señaló en comunicación con Misiones Online.

Kober remarcó que la falta de una referencia nacional afecta la planificación de políticas públicas sanitarias. “No saber dónde estamos parados con respecto a las cifras del cáncer tiene mucho impacto, porque las decisiones se toman a partir de esos números. Y esos números no son solo estadísticas: son personas”, subrayó. En ese sentido, alertó que la fragmentación del sistema obliga a las provincias a actuar de manera aislada frente a una problemática compleja y de alto costo.

El vaciamiento del INC, explicó, no comenzó con su disolución formal. A mediados del año pasado, antes de que el organismo quedara bajo la órbita directa del Ministerio de Salud, ya se registraba una fuerte reducción de su estructura. Entre noviembre de 2023 y junio de 2025, el instituto perdió el 37% de su planta de personal y su presupuesto se redujo un 61% en comparación con lo ejecutado en 2023, antes de la asunción del presidente Javier Milei. Esa contracción, advirtió, anticipó el impacto que luego se profundizó con la eliminación del organismo.

En los últimos meses, la retirada de recursos nacionales se hizo más visible. “Hemos sufrido la retirada no solo de recursos vinculados a infraestructura, como el testeo de sangre oculta en materia fecal para la prevención del cáncer de colon o el testeo de HPV para el cáncer de cuello uterino, sino también una retirada masiva de recursos humanos”, explicó Kober. En particular, mencionó la finalización de contratos de personal clave a fines de diciembre pasado.

Entre esos roles se encontraban los llamados “navegadores”, figuras centrales dentro de los programas oncológicos. Se trata de profesionales formados para acompañar a las personas que se realizan estudios de detección temprana y guiarlas en los pasos posteriores. “Los navegadores son fundamentales para asegurar el seguimiento cuando un resultado no está bien y hay que definir qué hacer después, sobre todo en el interior de la provincia”, detalló la directora del Instituto Misionero del Cáncer.

Frente a ese escenario, Misiones debió asumir funciones que antes estaban a cargo de Nación. Kober indicó que actualmente se trabaja en una mesa conjunta con el Ministerio de Salud provincial y el Parque de la Salud para encontrar soluciones locales que permitan sostener estos programas. “El Parque de la Salud y el Ministerio se hicieron cargo; la provincia absorbió esa necesidad y le dio continuidad”, afirmó.

La funcionaria destacó que la atención oncológica requiere un abordaje integral y sostenido en el tiempo. “No es solo importante llegar a un diagnóstico adecuado y oportuno, sino garantizar tratamientos acordes a las guías mundiales y, antes aún, poder prevenir los cánceres que se pueden prevenir o detectarlos antes de que den síntomas”, sostuvo. Según explicó, esa combinación es la que permite mejorar las tasas de sobrevida y reducir el impacto social de la enfermedad.

Consultada sobre los motivos oficiales del cierre del INC, Kober aseguró que no hubo explicaciones formales: “No existió una comunicación oficial. Se decretó y listo. Hoy el Instituto Nacional del Cáncer pasa a ser una Dirección del Cáncer bajo el Ministerio de Salud de la Nación, pero con funciones totalmente acotadas”. En su evaluación, el alcance real de los programas nacionales se redujo de manera significativa.

En relación con los tratamientos oncológicos de alto costo, aclaró que el INC no los financiaba de forma directa, pero sí articulaba con Nación para su provisión. “Hasta hace un tiempo se podían tramitar medicaciones, aunque con demoras de tres o cuatro meses. Cuando eso dejó de funcionar, el Parque de la Salud comenzó a gestionar y hacerse cargo para que los pacientes no interrumpan sus tratamientos”, explicó. Actualmente, afirmó, es la provincia la que asume el 100% de esos costos para pacientes sin cobertura.