Los pronósticos de que se registre el episodio de El Niño más intenso en una década anticipan condiciones más cálidas y secas en toda Asia durante la segunda mitad de 2026, lo que afectaría a los cultivos y al abastecimiento de alimentos, al tiempo que los agricultores lidian con la escasez de fertilizantes y el encarecimiento del combustible provocados por la guerra en Irán.
La agencia meteorológica de Japón estima en un 70% la probabilidad de que El Niño se desarrolle durante el verano del hemisferio norte, mientras que las autoridades climáticas de China temen que pueda persistir hasta finales de año, e India prevé lluvias monzónicas por debajo de la media por primera vez en tres años.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) dijo también que se espera que las condiciones meteorológicas de El Niño regresen tan pronto como en mayo de este año.
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"Ya estamos viendo calor y sequedad en algunas zonas de Australia e India", dijo Chris Hyde, meteorólogo de la firma de inteligencia meteorológica Meteomatics, con sede en Suiza.
"La última vez que vimos señales similares fue durante el severo episodio de El Niño de 2015 a 2016", afirmó, y añadió que esos dos países, junto con el Sudeste Asiático, figuraban entre las regiones más vulnerables a un episodio de El Niño y probablemente serían las primeras en mostrar señales tempranas.
El Niño es un calentamiento periódico de la temperatura de la superficie del mar en las zonas central y oriental del océano Pacífico. Uno de los episodios más intensos de este patrón ocurrió en 2015 y 2016, desencadenando una sequía generalizada en Asia y reduciendo la producción de cereales y oleaginosas.
Normalmente asociado con lluvias más abundantes en América del Norte y del Sur, este fenómeno también podría alterar la recolección otoñal en Estados Unidos, señalaron meteorólogos y analistas.
A los problemas meteorológicos de este año se suman las interrupciones en el suministro de fertilizantes, ya que la guerra con Irán obstaculiza el tráfico a través del estrecho de Ormuz, una ruta por la que transita alrededor del 30% del comercio mundial de urea.
RIESGOS DE INTERRUPCIONES EN EUROPA Y EEUU
Un episodio de El Niño también podría traer más lluvias a Europa y a Estados Unidos, especialmente durante la cosecha estadounidense de maíz y soja.
Aunque las lluvias más intensas en el continente americano pueden compensar parte de las pérdidas agrícolas en Asia, las precipitaciones excesivas y las inundaciones pueden perturbar las cosechas y deteriorar la calidad de los cereales y las oleaginosas.
"En Europa, si este verano tenemos mucha lluvia, podría ser favorable para el maíz, y viceversa", dijo Benoît Fayaud, analista de cereales del grupo de datos de materias primas Expana en Francia.
"En cuanto al trigo europeo, cuando se espera la llegada de El Niño, las cosechas ya deberían haber comenzado en Europa", añadió Fayaud.
También preocupa a los agricultores la perspectiva de una escasez de fertilizantes, a medida que la producción y el suministro de productos petroquímicos se ven afectados por el conflicto en Oriente Medio.
"Si los costos de los fertilizantes siguen siendo elevados, la escasez de lluvias llevará a los agricultores a no utilizarlos", afirmó Vitor Pistoia, de Rabobank en Australia.
"¿Por qué aplicar un fertilizante caro a un cultivo que de todos modos va a ser malo? Eso podría convertirse en un círculo vicioso que agrave la pérdida de rendimiento".
Con información de Reuters
