El Parlamento libanés abolió este martes la pena de muerte y convirtió al Líbano en el primer país árabe en terminar con la pena de muerte. A los vigentes castigados a la pena capital se les sustituyeron sus condenas a muerte por cadena perpetua, o en el mejor de los casos, a trabajos forzados. Lo informó la oficina del presidente del Congreso, Nabih Berri, en un comunicado oficial, que no incluyó el recuento de votos.
La medida fue apoyada por la mayoría de los 128 diputados a favor, de los cuales los únicos pronunciados en contra fueron los parlamentarios de Hezbolá. El proyecto de ley ya había sido presentado el año pasado y permaneció listo para ser tratado hasta este mes. El anuncio de este martes tuvo buena recepción a nivel internacional, con elogios provenientes de distintos organismos internacionales e incluso de la Unión Europea, que en un comunicado destacó que Líbano daba "un poderoso ejemplo para otros países de Medio Oriente y más allá".
"La decisión del Líbano de abolir la pena de muerte supone un hito importante y una victoria para los derechos humanos en el país", declaró Heba Morayef, directora regional de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África. Eb esa línea, señaló que la medida "transforma una precaria suspensión de las ejecuciones en una protección jurídica duradera que defiende el derecho a la vida y alinea al Líbano con la tendencia mundial hacia la abolición."
Distintos sectores políticos del Líbano impulsan desde hace tiempo una serie de propuestas anti punitivas. El proyecto aprobado hoy es uno de ellos. Sin embargo el congreso libanés tiene, aparte, un proyecto de ley sobre una amnistía general para algunos delitos puntuales. Esta última iniciativa tendría como objetivo no solamente aliviar las condenas a los presos, sino también aliviar el hacinamiento en las cárceles.
Con información de Agencia Reuters
