Helen Branswell, reconocida periodista especializada en salud pública y enfermedades infecciosas, murió el martes a los 69 años. La reportera canadiense trabajaba desde 2015 en STAT, el medio estadounidense dedicado a la información sobre medicina y ciencia. Su hermana, Brenda Branswell, confirmó que falleció por complicaciones de un cáncer.
Nacida en Sherbrooke, Quebec, Branswell trabajó durante 29 años en The Canadian Press, donde se desempeñó como periodista en Ottawa, Calgary y Halifax, además de ser corresponsal en Europa. Su especialización en salud comenzó a consolidarse durante la cobertura del brote de SARS de 2003 en Toronto, una experiencia que despertó su interés por las enfermedades infecciosas.
En 2015 se incorporó a STAT, medio en el que continuó su trabajo sobre salud pública. Durante la pandemia de COVID-19, su cobertura alcanzó un reconocimiento destacado: fue finalista del Premio Pulitzer en 2021 junto con sus colegas de la publicación.
Un año antes, había recibido el George Polk Journalism Award por Servicio Público por su trabajo sobre el primer año de la pandemia. En 2020 publicó 161 artículos sobre la crisis sanitaria. Su primera nota de ese año, publicada el 4 de enero, abordó un brote de neumonía de origen desconocido en China y planteó la posibilidad de que estuviera relacionado con un nuevo coronavirus.
El reconocimiento de la comunidad científica
La noticia de su muerte generó mensajes de reconocimiento entre periodistas, profesionales de la salud y autoridades internacionales. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó: "A lo largo de su carrera, Helen demostró un compromiso inquebrantable con la evidencia, la ciencia y la verdad, ayudando al público a comprender algunos de los desafíos de salud más complejos y trascendentales de nuestro tiempo".
