Juana Repetto volvió a quedar en el centro del debate en redes sociales tras publicar un video que, aunque comenzó de manera cotidiana y relajada, terminó generando un revuelo sobre hábitos personales, límites de la exposición y decisiones vinculadas a la intimidad.
La actriz, compartió un recorrido por su cocina que rápidamente llamó la atención del público y fue analizado incluso en televisión. El video llevaba como título “Cosas random que hay en mi heladera y mi freezer”, y mostraba distintos elementos que forman parte de su rutina diaria. En un comienzo, el contenido parecía seguir la línea habitual de este tipo de publicaciones: Juana enseñó verduras frescas, kétchup casero preparado por ella y algunas sidras que habían quedado guardadas después de las celebraciones de fin de año.
El objeto que generó la polémica
El clima del video cambió cuando decidió mostrar un sector particular de su heladera dedicado a lo que definió como productos vinculados al bienestar personal. Con total naturalidad, la actriz enfocó un frasco ubicado junto a los alimentos y explicó: “Tintura madre hecha con mi placenta, ahí hay un pedacito”, comentó sin dramatizar la situación. La declaración sorprendió a muchos usuarios, que rápidamente comenzaron a debatir sobre la práctica y su exposición pública.
Repetto continuó mostrando otros elementos elaborados con la misma membrana. Según detalló, utiliza parches preparados con la placenta para tratar distintas afecciones cutáneas, como quemaduras o pequeños cortes, destacando sus supuestas “propiedades regenerativas”.
El momento más impactante llegó cuando abrió otro compartimento del freezer y exhibió una bolsa hermética que contenía el resto del material conservado. Sin vueltas, explicó: “Acá está la mismísima placenta”, cerró, generando una nueva ola de reacciones entre seguidores y detractores.
Ell video no pasó desapercibido y volvió a instalar la discusión sobre hasta dónde llega la libertad individual para compartir aspectos personales en redes sociales. Mientras algunos usuarios valoraron su transparencia y su decisión de hablar sin tabúes, otros cuestionaron la exposición y el tipo de contenido elegido.
