Tini Stoessel volvió a ser el centro de la escena mediática luego de que trascendieran nuevos detalles sobre la auditoría que le pidió a su padre, Alejandro Stoessel, y a su hermano, Francisco, quienes dirigen la empresa que la representa comercialmente. La información se conoció este martes en LAM y dejó al descubierto una serie de interrogantes puntuales que la cantante habría planteado sobre el destino de parte de sus ganancias.
Las preguntas que hizo Tini
Según trascendió, la artista habría cuestionado directamente algunos gastos vinculados a su entorno familiar: "¿Por qué mi hermano Fran tiene fiestas en Miami y en Barcelona? ¿Quién puso ese dinero? ¿Qué pasa con la casa streaming donde mi papá es accionista?", habría preguntado Tini, de acuerdo a lo que se contó en el ciclo de Ángel de Brito.
El panelista Pepe Ochoa puso el foco en los números de Futttura, el reciente álbum de la cantante, y aseguró que las ganancias totales habrían rondado los 43 millones de dólares entre ventas y shows, mientras que Tini solo habría percibido 300 mil dólares. "Alejandro su familia son dueños de la empresa esta y por ende son dueños de todo el patrimonio que Tini construyó a lo largo del tiempo", sostuvo el periodista.
El vínculo con Fran Stoessel y el negocio del streaming
El quiebre familiar también salpicó a Francisco Stoessel, señalado por su cercanía con Rodrigo de Paul y por su participación en negocios vinculados a Alejandro. Gustavo Méndez describió el vínculo actual entre los hermanos con dureza: "Fran Stoessel, ¿qué relación tiene hoy con Tini? Cero. Y cero con Rodrigo de Paul". El periodista explicó que, durante la separación de la pareja, Francisco y De Paul mantuvieron su amistad, lo que derivó en la creación de un canal de streaming propiedad de Alejandro y Francisco, con participación económica del futbolista.
Ochoa también apuntó contra otras irregularidades: "Hay casas que están a nombre de Tini que ella no sabe, que tienen que ver con gente del entorno de Alejandro Stoessel". Además, mencionó a AK Music, la empresa de Aquiles Sojo, descripto como el mejor amigo de Alejandro, señalada como responsable de cobrar la pauta publicitaria de Futttura.
En el centro de la controversia aparece una cifra de unos 70 millones de dólares sin explicación clara sobre su destino. Como dato de color, se contó que Tini intentó comprar una cartera de 2.500 euros y su tarjeta fue rechazada por tener un límite de compra de 2.000 euros. La auditoría, mientras tanto, sigue avanzando sobre ingresos, propiedades, publicidad y gastos administrados por su familia.
