El economista Juan Carlos de Pablo, amigo personal de Javier Milei, admitió que la marcha atrás con el nuevo IPC del Indec fue un "error" y alertó que la inflación continúa ubicándose por encima del 2% mensual, el tiempo que reclamó que el Gobierno concentre su atención en esa cuestión, al considerar que se trata de un fenómeno que “incomoda pero no desespera”.
Al abordar la dinámica de precios, de Pablo subrayó que las subas continúan aun con un dólar oficial estable o descendente, y cuestionó tanto a quienes promueven devaluaciones como a quienes las rechazan a dar cuenta de esa contradicción.
En su columna en el diario La Nación, el economista propuso desplazar el debate por el escándalo de la marcha atrás con la publicación del nuevo IPC y pidió trasladar la discusión hacia la evolución sostenida de la inflación, que muestra aumentos persistentes desde mayo pasado.
Según su mirada, la salida de Marco Lavagna y la polémica por el cambio en las ponderaciones del IPC son "historia" que no afectó la toma de decisiones real, mientras que el verdadero desafío reside en una inflación que parece haberse estancado en un escalón del que no logra bajar.
Aun así, calificó el episodio del Indec como un "lamentable error comunicacional", pero aseguró que no tuvo consecuencias reales sobre las decisiones de los agentes económicos. Como ejemplo, señaló que “no afectó el precio de los bonos denominados en pesos, ajustados por la estimación oficial de la tasa de inflación” (bonos CER), y destacó que “con su accionar, los tenedores de bonos le quitaron cualquier manto de dudas al evento”.
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Sin embargo, más allá de este punto, el economista sostuvo que “pongamos el carro detrás del caballo” y reiteró que “el problema es la tasa de inflación, que desde fines de 2024, salvo un mes, nunca fue inferior a 2% mensual”.
En ese marco, planteó que “la tasa de inflación incomoda, pero no desespera como ocurre cuando se produce una corrida bancaria o cambiaria”, y sostuvo que “ha trascurrido suficiente cantidad de meses para que la cuestión merezca ser puesta sobre el tapete”.
De Pablo consideró que el debate debe partir de preguntas centrales como: “¿Es la inflación un fenómeno exclusiva o principalmente monetario? ¿Cuál es el agregado monetario relevante en la Argentina de 2026?”.
Finalmente, sostuvo que "se trata de poner los conocimientos al servicio de la acción", y llamó al Gobierno a abandonar la "grandilocuencia" para avanzar con un “diagnóstico específico para actuar en consecuencia”.
