El último tramo del mes dejó un saldo negativo para los mercados locales. Buena parte de la mejora acumulada en febrero se esfumó, especialmente en la última semana. El dólar minorista cerró la semana en $ 1.420, con cuatro de cinco jornadas en alza. En paralelo, el riesgo país —medido por el índice de JP Morgan— escaló 4% hasta los 576 puntos básicos. Con este movimiento, el indicador borró prácticamente toda la baja que había registrado en lo que va del año.
Por qué sube el Riesgo País
La suba del riesgo está asociada al comportamiento de los bonos soberanos, que en la rueda cayeron alrededor de 1%. Ese desempeño contrasta con los avances políticos y financieros que el Gobierno había mostrado en los últimos días.
Entre miércoles y jueves, el Ejecutivo colocó un bono en dólares por US$ 250 millones, operación que le permitió obtener financiamiento para refinanciar vencimientos. La demanda evidenció interés del mercado por este tipo de instrumentos, lo que podría habilitar nuevas emisiones en moneda extranjera.
En el plano político, el oficialismo logró aprobar en el Congreso dos iniciativas clave: la modificación de la ley de glaciares y el acuerdo con la Unión Europea. Además, quedó a un paso de obtener la sanción definitiva de la reforma laboral en el Senado.
Sin embargo, el riesgo país no reflejó ese clima favorable. Parte de la presión responde al contexto internacional, donde los mercados globales atraviesan una semana negativa ante los temores de una posible burbuja en torno a la inteligencia artificial y las grandes compañías tecnológicas.
A nivel doméstico, si bien el Gobierno continúa fortaleciendo las reservas del Banco Central, persisten dudas sobre la solidez de la actividad económica. La desaceleración del crecimiento alimenta interrogantes acerca del margen que tiene el equipo de Javier Milei para sostener el ajuste fiscal y mantener la apertura importadora con un tipo de cambio que parte del mercado considera “atrasado”.
El indicador de riesgo, que a fines de enero había perforado los 500 puntos básicos, volvió a tomar distancia de ese umbral. Este giro complica las aspiraciones de un pronto regreso de la Argentina a los mercados internacionales de deuda y refuerza la estrategia del ministro Luis Caputo de buscar financiamiento en dólares dentro del mercado local.
Por su parte, el avance del dólar se explica en parte por la baja de las tasas en pesos registrada en los últimos días, lo que habría enfriado la estrategia de carry trade que predominó durante el verano.
