El Gobierno jugó fuerte este viernes para lograr que el precio del dólar cierre por debajo de los 1.400 pesos por unidad, en lo que considera una señal al mercado para que empiece a retrotraer los últimos aumentos de precios de los bienes que impactan en la inflación, mientras espera que los ahorristas y fundamentalmente los agentes económicos con actividades no declaradas aprovechen la ley de inocencia fiscal y comiencen a ingresar divisas al sistema.
El dólar arrancó el mes con tendencia a la baja lo que permitió al Banco Central realizar compras en cada jornadas hasta acumular en febrero 932 millones pero esa sobreoferta que genera el endeudamiento del sector empresario pareció agotarse en la rueda de este viernes, cuando alcanzó un piso de 1.293 pesos e inició una escalada hasta cerrar en 1.399,50 pesos.
El Banco Central, que había logrado realizar fuertes compras en el inicio de la rueda, terminó con una agresiva posición vendedora con un único fin; que la divisa termine por debajo de 1.400 pesos, y apenas logró acumular reservas por 42 millones de dólares, el monto más bajo diario del mes.
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Toda esta estrategia financiera del Gobierno se lleva adelante apoyada por altas tasas de interés en pesos que garantizan la rentabilidad del negocio de carry trade o bicicleta financiera, pensando exclusivamente en revertir la aceleración del proceso inflacionario que se inició en junio del año pasado y que tuvo el pico en enero, con un índice de 2,9% que podría ser superado en febrero si se mantiene la tendencia de aumentos de la primera semana del mes.
Esa estrategia está apoyada por la forzada caída de ingresos del conjunto de la sociedad, como lo reflejó el índice de variación salarial de enero que marcó el cuarto mes consecutivo de pérdida de poder de compra y acumuló un atraso de 3,4 puntos. En el caso de las jubilaciones y planes sociales que ajustan trimestralmente, recién en abril recuperarán lo que vienen perdiendo desde principio de año.
Esa combinación de ingresos a la baja con alta tasa de interés en pesos está profundizando el proceso recesivo de la economía que se viene reflejando en la caída de ingresos tributario en los últimos seis meses, con un pico en enero, cuando se recaudaron 7,6% menos de impuestos nacionales y 6,4% de impuestos coparticipables, trasladando el ajuste a la provincias.
El Gobierno se encuentra con la cuenta en dólares con un saldo de apenas 430 millones y con poco más de 3 billones (resta ingresar 1,5 billones que tomo de deuda esta semana) en la cuenta en pesos, con los que debe enfrentar vencimientos en marzo de 850 millones de dólares y en pesos en lo que resta de este mes por más de 21 billones.
Esa falta de solvencia fiscal es la que está en juego tanto en los análisis del mercado como en la auditoría que acaba de terminar la misión del FMI del subdirector del Hemisferio Occidental, Luis Cubeddu, y el jefe para Argentina, Bikas Joshi, que en su paso por Buenos Aires además de reuniones con autoridades de la administración Milei también tuvo encuentro con empresarios y economistas.
El Gobierno quiere que el Congreso apruebe la ley de flexibilización laboral antes de que el staff termine su evaluación y eleve sus conclusiones al Directorio, para poder demostrar el cumplimiento de una meta sensible frente a los incumplimientos en acumulación de reservas, superávit fiscal, la emisión monetaria para financiar al Tesoro y la decisión de finalmente no actualizar el índice que mide la inflación.
En esas reuniones, los técnicos del Fondo escucharon quejas de economistas y empresarios por la política monetaria y cambiaria del Gobierno que está profundizando la recesión y que pone en riesgo la solvencia fiscal, pero que a la vez le permite acumular reservas (aunque está en dudas la solvencia ya que se hace contra emisión de deuda actualizada por dólar oficial) lo que es central en el acuerdo con el organismo para t¿garantizar el recobro del préstamo extraordinario que entregaron a Argentina.
La visión de los técnicos será fundamental cuando el directorio trate el informe y decida si habilita el nuevo desembolso por 1.000 millones de dólares que serán utilizados para devolver el préstamos del Tesoro de Estados Unidos que facilitó el pago del vencimiento de principio de mes por 834 millones de dólares.
Caputo espera que el veranito con el dólar se sostenga en el tiempo, más allá de haber se recalentado este viernes, con el ingreso de los dólares provenientes de actividades económica desarrolladas fuera de la legalidad, que permite la ley de inocencia fiscal, un blanqueo sobre el flujo del dinero en negro sin preguntar el origen, ya sea por operaciones económicas que no tributaron o porque provienen de actividades directamente ilegales..
La caída del mercado bursátil es una señal de alarma, aunque el equipo económico viene trabajando con las principales ALyC (Agentes de Liquidación y Compensación) que operan en el mercado bursátil para que acepten esos fondos sin mayores consultas sobre el origen, y evitar así los controles que ejercen en los bancos, que se preocupan por su reputación y no quieren quedar vinculados a operaciones de blanqueo de capitales de origen ilegal.
El MErval perdió este viernes 0,7% en dólares y 1,3% en pesos y acumuló caídas de 10,7% y 12% en cada moneda a lo largo del mes. En lo que va del año, el índice que refleja el valor de las empresas líderes en la bolsa porteña retrocedió 4,5% medido en dólares y 7,7% en pesos.
La pérdida de valor de los activos financieros se extendió a los ADR de las empresas nacionales que cotizan en Wall Street y que salvo alguna excepción están todas en rojo a lo largo del año.
Los bonos de la deuda pública también están en caída, como refleja el incremento del riesgo país que después de tocar mínimos de 494 puntos volvió a colocarse consistentemente arriba de los 500 puntos.
El clima financiero, dominado por un temor global al impacto de la inteligencia artificial en los negocios y la producción, por ahora no acompaña las pretensiones de Milei y Caputo para avanzar en la dolarización de la economía local.
