Caen las ventas de maquinaria agrícola pese a buena campaña y expectativas del campo

Los patentamientos de cosechadoras, tractores y pulverizadoras retrocedieron 5,1% interanual en junio y acumulan una baja de 1,9% en el primer semestre. La caída se produce mientras la producción agrícola muestra una recuperación respecto del año pasado y las estimaciones de cosecha y exportaciones mejoraron. 

03 de julio, 2026 | 14.23

Los patentamientos de cosechadoras, tractores y pulverizadoras registraron una nueva caída en junio y profundizaron una tendencia que mantiene al sector por debajo de los niveles alcanzados durante el año pasado, a pesar de que la producción agrícola se encamina a cerrar una campaña con mejores rindes, mayores volúmenes y una perspectiva de incremento en las exportaciones. Los datos difundidos por la División de Maquinaria Agrícola de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) muestran que durante junio se patentaron 480 unidades entre cosechadoras, tractores y pulverizadoras.

El resultado representa una caída del 5,1% respecto de las 506 unidades registradas en igual mes de 2025 y un descenso del 32,4% frente a mayo, cuando se habían patentado 710 equipos. El balance del primer semestre tampoco muestra una recuperación. Entre enero y junio se registraron 3.303 unidades, un volumen 1,9% inferior a las 3.367 patentadas durante el mismo período del año anterior. En un contexto en el que distintos indicadores del agro exhiben mejores resultados productivos, la evolución de las ventas de maquinaria aparece desacoplada del desempeño de la actividad primaria.

La mayor contracción volvió a observarse en el segmento de cosechadoras. Durante junio se patentaron apenas 43 unidades, lo que representa una baja del 50% respecto de mayo, cuando se habían registrado 86 equipos. La comparación interanual también resultó negativa, con una caída del 21,8% frente a las 55 unidades patentadas en junio de 2025.

El mercado de tractores, que concentra la mayor parte de las operaciones del sector, tampoco logró sostener el ritmo de meses anteriores. Se patentaron 392 unidades, un 28,5% menos que en mayo, cuando se habían registrado 548 equipos. En la comparación con junio del año pasado, la disminución fue del 3,9%, ya que entonces se habían comercializado 408 unidades.

Las pulverizadoras constituyeron la única excepción parcial. En junio se patentaron 45 equipos, un número inferior al de mayo, cuando se habían registrado 76 unidades, lo que implica una caída mensual del 40,8%. Sin embargo, en la comparación interanual el segmento mostró una suba del 4,7%, al superar las 43 unidades patentadas en junio de 2025.

Desde ACARA señalaron que "los patentamientos de cosechadoras, tractores y pulverizadoras de junio de 2026 alcanzaron las 480 unidades", mientras que "el acumulado de los seis primeros meses del año alcanzó un total de 3.303 unidades, esto es 1,9% menos que las 3.367 del mismo período del 2025".

El comportamiento del mercado adquiere relevancia porque coincide con un escenario distinto para la producción agropecuaria. Las estimaciones privadas y de las bolsas de cereales muestran una campaña agrícola superior a la anterior, impulsada principalmente por mejores rindes en soja y maíz luego de la recuperación climática observada durante la campaña 2025/26. La Bolsa de Comercio de Rosario elevó recientemente su proyección para la cosecha de soja hasta 51,5 millones de toneladas y mantuvo una expectativa de 68 millones de toneladas para el maíz, cifras superiores a las obtenidas en el ciclo previo.

El avance de la cosecha también consolidó un escenario de mayor producción en distintas regiones agrícolas. Informes provinciales registraron rendimientos récord en soja y una mejora respecto de las proyecciones iniciales gracias a la evolución climática durante el otoño.

La combinación entre una producción en recuperación y un mercado de maquinaria que continúa retrocediendo refleja que las decisiones de inversión siguen condicionadas por otros factores. El costo financiero, las tasas de interés reales, la disponibilidad de crédito, la relación entre el precio de los granos y el valor de los equipos, así como las expectativas sobre el tipo de cambio y la evolución de la economía, forman parte de las variables que intervienen en la compra de bienes de capital.

En ese sentido, distintos análisis del sector vienen advirtiendo que la recuperación de la demanda perdió intensidad durante los primeros meses del año. Un informe especializado señaló que "la recuperación pierde velocidad, pero el campo sigue invirtiendo", aunque remarcó que el crecimiento de la facturación resulta moderado y que los tractores continúan mostrando retrocesos en unidades comercializadas.

El comportamiento también contrasta con la lógica que predominó durante otros períodos de expansión agrícola, cuando las mejoras en los ingresos del sector derivaban rápidamente en una mayor renovación del parque de maquinaria. En esta oportunidad, aun con una campaña que mejora respecto de la anterior, la inversión aparece concentrada y selectiva, mientras una parte de los productores posterga decisiones de compra a la espera de condiciones financieras más favorables o de una mayor estabilidad en las variables macroeconómicas.