El mercado de alquileres en Argentina sigue registrando cambios significativos en este 2025, con aumentos que varían según la ubicación y el tipo de propiedad. Luego de la derogación de la Ley de Alquileres, en diciembre de 2023, el sector experimentó una mayor oferta, pero no evitó que se dispararan los precios y los primeros meses de este año muestran un incremento considerable. En este marco, el valor de alquileres de departamentos de uno y dos ambientes situados en la ciudad de Rosario no son la excepción y en marzo, se observaron subas de hasta un 10% según datos del último informe mensual de alquileres publicado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO).
"Gracias a que eliminamos la ley infame y difunta Ley de Alquileres, se multiplicaron exponencialmente los alquileres publicados y el costo del alquiler bajó hasta un 30% en términos reales”, festejó el presidente Javier Milei en la apertura de sesiones del Congreso. Sin embargo, y si bien como en otras ocasiones el mandatario fue poco preciso sobre cómo obtiene ese guarismo, lo cierto es que los datos oficiales (INDEC) a nivel nacional lo desmienten y dejan en evidencia que en realidad, desde que se eliminó la normativa y se profundizó la desregulación inmobiliaria, los alquileres duplicaron su valor respecto de la inflación: en 2024, los contratos aumentaron 263% mientras que el índice de precios (IPC) creció 122%.
Esto no es ajeno al territorio santafesino, específicamente al rosarino, donde el intendente Pablo Javkin mantiene un plan económico a la medida del gobernador Maximiliano Pullaro y que refleja lo impuesto por Milei a nivel nacional. En ese sentido, la economista del Ceso María Belén Basile remarcó que la entrada en vigencia del DNU 70/2023 del Gobierno nacional no determinó una mejora en términos habitacionales porque los precios quedaron fuera de las posibilidades de muchas personas. "Hubo un desfasaje de los aumentos, que ya no tienen que ver con el costo de vida de las personas que alquilan", aseguró Basile.
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En el informe del CESO detallaron que "el precio de alquiler es uno de los factores de mayor conflictividad a la hora de renovar un contrato", mientras que "la falta de un indicador local sobre su evolución dificulta la búsqueda de consensos a la hora de pactar nuevas condiciones contractuales". Asimismo, en cuanto a los aumentos de marzo, Basile precisó que "los precios para alquilar departamentos de 1 y 2 ambientes tuvieron un incremento del 8,7% y 10% respectivamente, en relación con febrero". Mientras que los de tres ambientes "se mantuvieron estables".
Además explicó que estas subas responden a factores estacionales que año a año provocan un incremento de la demanda, principalmente la llegada de estudiantes universitarios por el inicio del ciclo lectivo e indicó que a partir de abril, los valores se suelen "estabilizar". En diálogo con Punto Medio (Radio 2), la economista explicó que esto responde a un "efecto arrastre" y al hecho de que "muchas personas tuvieron que dejar de alquilar porque no podían afrontar los costos", por lo que hubo una reducción en la demanda que coincide con el incremento de la oferta registrado a partir de la desregulación del sector.
Alquileres en Rosario: cuánto dinero deben destinar trabajadores y jubilados que cobran la mínima
El centro de estudios puso el foco también en la situación de trabajadores y jubilados. Quienes cobran un sueldo en torno al Salario Mínimo Vital y Móvil (es decir, $296.832) "destinan el 84,2% de su ingreso" para alquilar un monoambiente. En tanto, los jubilados "que tienen un ingreso de $349.121,71 deben gastar el 71,6% del mismo en el alquiler de un departamento monoambiente medio, sin incluir expensas ni servicios".
Quienes también se encuentran en una situación que puede comprometer la renovación de sus alquileres son aquellos inquilinos que ingresaron en una propiedad firmando un contrato basado en la derogada Ley de Alquileres. "En esos casos, una persona que este mes tuvo una actualización del valor de su alquiler se encontró con un aumento del 150,2%", apuntó la economista del Ceso, refiriendo un cálculo en base al Índice para Contratos de Locación (ICL) publicado por el Banco Central.
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No solo subieron los precios, sino que empeoraron las condiciones para los inquilinos del país (contratos de menor duración, mayor frecuencia en aumentos y crecientes desalojos) al punto de que el 62% de dichos hogares tiene ingresos por debajo de la línea de pobreza.
Estas cifras explican, a diferencia de lo que sostiene el Gobierno, por qué uno de cada cuatro inquilinos debió mudarse en los últimos meses por no poder afrontar ese gasto, que ya demanda el 45% de los ingresos familiares, lo que derivó también en el multiempleo de la población (40% tiene más de un trabajo). A todo esto, hay que sumarle las expensas que en 2024 multiplicaron por dos su peso en el total del gasto inquilino, llegando al 20% del mismo.