La FIFA salió al cruce de las versiones periodísticas que señalaban un intento desesperado de su presidente, Gianni Infantino, por contactar a presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, tras el fracaso del multimillonario proyecto para privatizar parte de los derechos comerciales del organismo. A través de un comunicado oficial, la entidad calificó las informaciones publicadas por la prensa norteamericana como "pura ficción" y descartó cualquier gestión telefónica reciente con la Casa Blanca.
El desmentido institucional se produjo luego de que el periódico New York Post revelara que Infantino había intentado comunicarse repetidamente con Trump al sentirse aislado por las crecientes críticas internas que desencadenó el colapso de la iniciativa. El plan, que buscaba levantar hasta 4.200 millones de dólares mediante la cesión del 20% de una nueva sociedad encargada de explotar torneos como la Copa del Mundo, debió ser archivado el pasado viernes ante la feroz resistencia de las federaciones miembro y los actores clave del fútbol internacional.
La fallida operación salpicó de lleno el vínculo político entre ambos líderes, caracterizado por una estrecha relación que incluyó la entrega a Trump del primer Premio de la Paz de la FIFA en diciembre de 2025. El proyecto comercial cancelado preveía además la participación protagónica del fondo Thrive Capital, propiedad de Joshua Kushner —hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense—. Frente a los reportes que señalaban también reuniones privadas en agenda con el secretario de Estado, Marco Rubio, desde el Departamento de Estado desmintieron categóricamente cualquier encuentro pautado.
El naufragio de la propuesta financiera dejó a Infantino en una posición de extrema debilidad política, abriendo fuertes interrogantes sobre su capacidad para sostener el liderazgo del fútbol global y conseguir el respaldo necesario con miras a encarar un nuevo mandato al frente de la institución para el período 2027-2031. Ante el avance de los cuestionamientos, el dirigente de 56 años volcó su estrategia pública a las redes sociales para difundir mensajes de apoyo enviados por federaciones aliadas de Asia y el norte de África.
Con información de Reuters
