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Un excombatiente de Malvinas reaccionó al trapo de la Selección Argentina: "Sentí que el grupo estuvo a la altura"

Marcelo Rosasco, excombatiente de Malvinas, periodista y escritor, valoró el gesto de la Selección Argentina en el Mundial 2026 ante Inglaterra y la enseñanza que deja.

15 de julio, 2026 | 22.14

La clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026, tras eliminar a Inglaterra, dejó una imagen que trascendió el resultado. La bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" que exhibieron los jugadores en plena cancha de Atlanta despertó emociones en miles de argentinos. Especialmente en Marcelo Rosasco, excombatiente de la guerra y periodista, quien reflexionó sobre el hecho y explicó que la acción del plantel de Lionel Scaloni dio un impulso más potente que el que miles de argentinos sostienen desde hace décadas.

La victoria en Atlanta tuvo un significado que fue mucho más allá de la cancha. El cruce con Inglaterra siempre despierta una sensibilidad especial debido a la historia que une y divide a ambos países; esta vez, el triunfo argentino estuvo acompañado por un gesto que rápidamente recorrió el mundo. Los futbolistas desplegaron la bandera en defensa de la soberanía de las Islas Malvinas, una imagen que tomó aún más fuerza tras las censuras impuestas por la FIFA sobre manifestaciones de las Islas Malvinas en el estadio de Atlanta y que el Gobierno de Javier Milei apoyó sin chistar.

Quien puso en palabras a todos esos sentimientos fue Rosasco, periodista, docente, escritor, padre y exveterano. El 11 de abril de 1982, con 19 años recién cumplidos, desembarcó en Malvinas como parte de la Compañía Comando del Regimiento 3 de Infantería. Su rol allí era el de escribiente —una especie de redactor periodístico encargado de trasladar informes internos de una dependencia a otra, un "canillita", según contó en diálogo con El Destape—. Estuvo en las islas durante 64 días, hasta su regreso al continente el 16 de junio. Más de cuatro décadas después, asegura que este partido removió recuerdos imposibles de separar de su historia personal y colectiva.

Marcelo Rosasco (FOTO: Infobae).

Para Rosasco, estaba claro que un partido ante Inglaterra no definía cuestiones de soberanía. Sin embargo, remarcó que el peso simbólico era enorme y sostuvo que esa carga emocional acompañó al equipo durante toda la semifinal. En ese sentido, explicó: "Yo no creo que haya habido jugador alguno que se creyera que esto era solamente un partido de fútbol y, evidentemente, algún contagio tienen que haber sentido de amigos, de familiares o conocidos. Algunos de estos pibes de la Selección, no todos, tienen su historia y alguna fibra íntima se les tocó".

Bajo su mirada, era imposible que los futbolistas afrontaran el compromiso como un partido cualquiera, ya que inevitablemente recibieron el impacto de un entorno que vive la causa con una fuerte sensibilidad. Enfrentar a Inglaterra, a su entender, jamás podría generar las mismas emociones que jugar contra cualquier otro rival del Mundial.

El hecho político: plantar bandera de Malvinas en Atlanta

La emoción por la victoria no quedó solo en el resultado. Minutos depsués del pitazo, los jugadores desplegaron una bandera en pleno campo de juego, a la vista de todo el mundo. Y en frente de los ingleses. Al analizar la imagen que dejó la Selección Argentina luciendo una bandera de Malvinas, Rosasco sostuvo que el gesto con la bandera sintetizó un reclamo histórico y afirmó: "Este grupo estaba a la altura de lo que muchos de nosotros venimos reclamando desde hace tiempo sobre Malvina. No fue solo simbólico, sino que también estuvo respaldado por la actitud que mostró el equipo dentro del campo de juego".

Más adelante, profundizó sobre esta idea y planteó que el triunfo frente a Inglaterra debería dejar una enseñanza que supere lo futbolístico. Rosasco consideró que, si la sociedad sabe capitalizar este momento, puede convertirse en una oportunidad para concientizar sobre la causa Malvinas y sobre los intereses geopolíticos que atraviesan la historia del país. En ese marco, pidió que la emoción de la semifinal no se reduzca al recuerdo de una gran actuación o a la expectativa de un nuevo título mundial.

El docente de periodismo expresó también su deseo de que lo ocurrido en Atlanta funcione como un motor social: "Que esto sea una energía que nos movilice, que nos despierte". Asimismo, instó a que los deportistas nacionales continúen con el legado de llevar la bandera de Malvinas cada vez que representen al país en competencias internacionales, entendiendo que este compromiso no pertenece solo a una generación de veteranos, sino que forma parte de la identidad argentina y debe mantenerse vivo, más allá del resultado del domingo.

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