Después de nueve años sin nuevos trucos en pantalla, la saga Los ilusionistas (Now You See Me) regresó al cine con Los ilusionistas 3, estrenada en noviembre de 2025. La tercera entrega retoma la fórmula que hizo famosa a la franquicia: robos imposibles, ilusiones coreografiadas y giros sorprendentes que juegan tanto con los personajes como con el público.
Dirigida nuevamente por Ruben Fleischer, la película arranca con Charlie, Bosco y June, tres jóvenes talentos de la magia, realizando un espectáculo falso que expone a un hombre corrupto. Daniel Atlas (uno de los Jinetes) los recluta para una misión más grande: robar un diamante con forma de corazón que pertenece a Veronika Vanderberg, una poderosa empresaria implicada en lavado de dinero.
Viejos y nuevos ilusionistas se reúnen y se enfrentan a persecuciones, trampas y traiciones. El agente Dylan Rhodes (interpretado por Mark Ruffalo), que en tramas anteriores había sido un aliado clave, aparece brevemente como prisionero, aunque este detalle tendrá más peso de lo que parece.
Final explicado de "Los ilusionistas 3"
El tramo final ocurre en Abu Dabi, donde el grupo de magos acuerda entregar el diamante a Veronika Vanderberg a cambio de la liberación de Merritt. La escena está construida para que parezca que el plan fracasó: el grupo es traicionado, reducido y encerrado en una caja de cristal que comienza a llenarse de arena frente a todos. El público, tanto dentro de la película como en la sala, cree estar viendo el final de los protagonistas.
Pero la caja de cristal no es lo que parece: tiene compartimentos ocultos y un sistema de escape diseñado desde antes. Mientras la atención está puesta en la arena cayendo, los Jinetes intercambian posiciones mediante paneles móviles, respiración controlada y sincronización perfecta. El truco clave es la misdirección, el principio clásico de la magia: el peligro visible oculta la verdadera acción. Cuando la caja se rompe, los cuerpos que caen no son los de ellos, sino maniquíes hiperrealistas preparados para el engaño.
Charlie es quien movió todo desde el comienzo. Se presentó como un hombre misterioso que exigía el diamante y confiesa ser el medio hermano de Veronika. Su plan no era quedarse con la joya, sino usarla como carnada para exponer públicamente los negocios ilegales de ella.
El diamante también es parte del engaño. Nunca fue el original: fue reemplazado mucho antes mediante un cambio invisible, uno de los trucos más antiguos de la magia, ejecutado durante una distracción masiva. El verdadero diamante ya había sido devuelto para indemnizar a las víctimas de Veronika, mientras ella queda expuesta y detenida.
Más trucos para el futuro de la saga
La película cierra con un último truco emocional: Dylan Rhodes aparece en forma de holograma, revelando que nunca estuvo realmente capturado. Su mensaje confirma que El Ojo sigue activo y que los Jinetes (viejos y nuevos) apenas están comenzando. El espectáculo termina, pero la ilusión continúa.
Aunque Los ilusionistas 3 tiene un desenlace que resuelve el conflicto central, el final deja pistas claras de que la historia no ha terminado. La aparición de Dylan al final y el modo en que Charlie toma un rol de liderazgo insinúan una continuación, algo que los productores ya estarían explorando tras el éxito en taquilla.
