Mascarilla casera para manos suaves: las hidrata y deja como nuevas en 10 minutos

Esta mascarilla casera para manos te ayuda a reparar la piel y mantenerla hidratada: ideal si tenés las manos resecas por el frío.

10 de junio, 2026 | 15.59

Tener las manos deshidratadas y resecas es un problema muy común que tiene solución. Tan solo con los ingredientes correctos, se pueden lograr muy buenos resultados para que la piel de tus manos esté suave y protegida, en especial durante el otoño y el invierno, cuando suelen destruirse más por el frío.

Vas a necesitar azúcar, crema para manos, leche, fécula de maíz y aceite de coco. Adicionalmente, si podés sumar un poquito de vaselina, también viene muy bien. Además, asegurate de conseguir unos guantes reutilizables para fijar la mascarilla una vez aplicada.

Este truco de belleza fue compartido por la dueña de la cuenta MujerMas40, que comparte trucos caseros de beauty para mujeres. Si tenés las manos muy resecas y el problema persiste, recordá que lo mejor es acudir con un dermatólogo para que te de un tratamiento acorde.

Receta de mascarilla hidratante para manos resecas

Ingredientes

  • Azúcar

  • Crema para manos

  • Leche

  • Fécula de maíz

  • Aceite de coco

  • Opcional: vaselina

  • Guantes reutilizables

El paso a paso

  1. Verter un poco de azúcar en un recipiente junto con un chorro de crema de manos. Revolver muy bien hasta integrar.

  2. Ponerse esa mezcla en las manos y frotársela bien para exfoliar la piel. Este movimiento se debe hacer durante al menos 5 minutos.

  3. Enjuagá y prepará la mascarilla. En el recipiente, mezclá dos cucharadas de leche con una cucharada de fécula de maíz y una cucharada de aceite de coco. Revolvé muy bien para que se integre.

  4. Antes de aplicarte esta mascarilla, opcionalmente, si tenés vaselina, aplicate un poquito alrededor de las uñas.

  5. Aplicá la mascarilla en tus manos. Ponete los guantes y dejá que actúe durante el mayor tiempo posible.

  6. ¡Listo!

Otros consejos para evitar que las manos se resequen

  • Usá crema hidratante después de cada lavado: lavarse las manos con frecuencia puede eliminar los aceites naturales de la piel. Aplicar una crema nutritiva inmediatamente después ayuda a mantener la hidratación.

  • Evitá el agua demasiado caliente: aunque resulte tentadora en invierno, el agua muy caliente puede resecar aún más la piel y debilitar su barrera protectora natural.

  • Protegé tus manos del frío: las bajas temperaturas y el viento son dos de los principales responsables de la resequedad. Usar guantes al salir de casa puede ayudar a prevenir grietas y descamación.

  • Utilizá guantes para limpiar: los productos de limpieza contienen sustancias que pueden irritar la piel. Siempre que sea posible, usá guantes para evitar el contacto directo.

  • Aplicá una capa más espesa de crema antes de dormir: durante la noche, la piel se regenera. Aprovechá ese momento para usar una crema más nutritiva o incluso una pequeña cantidad de vaselina para sellar la hidratación.

  • Mantenete bien hidratada: tomar suficiente agua durante el día también contribuye a que la piel luzca más saludable y flexible.