Roma comenzó el viernes a talar viejos pinos piñoneros que flanquean el antiguo Foro Romano, después de que unas pruebas revelaron que una decena de estos árboles corrían riesgo de desplomarse.
Desde principios de enero, tres grandes árboles han caído a lo largo de la avenida ceremonial que une el Coliseo con la Piazza Venezia, causando heridas leves a tres personas.
Los pinos proporcionan una sombra muy apreciada durante los meses de verano boreal, pero se han vuelto cada vez más frágiles, en parte debido al cambio climático, con un tiempo en Roma caracterizado por períodos alternos de calor extremo y lluvias intensas.
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Las autoridades cerraron la carretera panorámica, que suele estar llena de turistas, y convocaron a un comité técnico para investigar el problema.
En un comunicado emitido el viernes, se indicó que 12 de los primeros 36 árboles analizados en las inmediaciones del foro eran inestables, mientras que 24 se consideraban seguros o requerían más comprobaciones.
La zona cuenta con 54 pinos históricos, muchos de los cuales se cree que tienen alrededor de 120 años.
El comunicado de Roma indicó que las autoridades esperaban reabrir parcialmente la avenida a los peatones a partir del lunes, mientras se siguen realizando más pruebas en otros árboles.
"Los pinos retirados serán sustituidos por ejemplares de la misma especie, de tamaño y edad adecuados", se indicó en el comunicado.
Además de sufrir condiciones climáticas extremas, muchos de los pinos que salpicaban Roma han sucumbido en los últimos años a la invasión del parásito escama de tortuga del pino.
Las autoridades municipales estimaron hace dos años que hasta el 80% de sus 60.000 pinos estaban infestados y pusieron en marcha un programa para intentar combatir esta plaga mortal.
Con información de Reuters
