Pamela Anderson es una de las mujeres con más estilo de Hollywood. A lo largo de los años supo llevar frente a las cámaras un look relajado, fresco y con mucha personalidad. Ahora, a los casi sesenta años, su estilo viró a la sencillez, tanto así que en los últimos días lució un look "make up no make up" que marca tendencia y es ideal para los días de calor que se avecinan.
Su última aparición en el Festival Internacional de Cine de Venecia volvió a ponerlo en evidencia: Anderson llegó con el rostro prácticamente al natural, las pecas visibles y un look relajado que dejó de lado las capas de maquillaje.
Aunque su nombre puede resultar contradictorio, esta tendencia no significa necesariamente salir sin maquillaje. La diferencia está en la cantidad y en la forma de aplicar los productos.
La idea es trabajar la piel con fórmulas livianas y tonos naturales para unificar pequeñas imperfecciones, aportar luminosidad y sumar algo de color sin tapar completamente la textura. Las pecas, líneas de expresión y características propias del rostro siguen siendo visibles. El resultado buscado es una piel que parezca descansada y luminosa, pero sin que se note dónde empieza y termina el maquillaje.
Las claves para conseguir el look
El primer paso es preparar bien la piel. La hidratación es fundamental, porque una piel humectada permite utilizar menos producto y conseguir un acabado más fresco. Durante el día, además, la rutina debería incluir protector solar.
Después se puede reemplazar una base de alta cobertura por una crema con color, una BB cream o una base liviana. Otra alternativa es directamente utilizar corrector únicamente en las zonas que se quieran unificar, en lugar de cubrir todo el rostro.
Para sumar color, los productos en crema son grandes aliados. Un poco de rubor sobre las mejillas aporta un efecto saludable sin generar una capa visible de producto. También se pueden utilizar fórmulas multifunción para labios y mejillas.
En los ojos, alcanza con peinar las cejas y aplicar una capa ligera de máscara de pestañas. Para completar el look, un bálsamo labial transparente o apenas rosado permite mantener la boca hidratada y sumar un toque de color. Uno de los secretos del “make up no make up” está en no intentar conseguir una piel completamente perfecta. La gracia de esta tendencia es precisamente que el rostro conserve su textura.
Por eso conviene evitar el exceso de polvo, las bases demasiado cubritivas y los contornos muy marcados. En su lugar, las texturas cremosas y los acabados satinados ayudan a integrar mejor los productos con la piel y aportan un efecto más natural.
