Apenas caen una gotas o la humedad se intensifica y el cabello comienza a descontrolarse. El frizz es el archienemigo de una gran mayoría, que detesta que su pelo quede inflado y con textura no muy agradable a los ojos. Pero por suerte existe un truco para todos ellos, y es el definitivo para controlar el cabello en los días de lluvia y humedad.
El truco para controlar el cabello en los días de lluvia y humedad
Existe un truco simple y efectivo que muchas personas pasan por alto y que puede marcar un antes y un después en los días de lluvia: sellar la hidratación con el pelo apenas húmedo y un producto liviano de acabado.
El paso clave es aplicar una pequeña cantidad de crema para peinar, sérum o aceite capilar cuando el cabello todavía no está completamente seco. Ese punto intermedio, en el que el pelo ya no gotea pero conserva humedad, es ideal para “encapsular” el agua dentro de la fibra capilar. De esta manera, se evita que el cabello salga a buscar humedad del ambiente, que es justamente lo que provoca el frizz. La clave está en frotar el producto entre las manos y distribuirlo de medios a puntas, sin saturar y evitando la raíz.
Luego, se puede pasar aire frío con el secador durante unos segundos, ya que ayuda a sellar aún más la cutícula. Este último paso fija el producto, aporta brillo y genera una especie de barrera protectora frente a la humedad exterior. El resultado es un cabello más disciplinado, con menos volumen descontrolado y una textura mucho más suave al tacto.
Qué es el frizz y por qué se produce cuando llueve
El frizz es una reacción del cabello frente a la humedad del ambiente. Cada fibra capilar está recubierta por una capa externa llamada cutícula, formada por pequeñas escamas que, cuando están abiertas o dañadas, permiten que el agua del aire ingrese con facilidad.
En los días de lluvia o alta humedad, el pelo absorbe ese exceso de agua, se hincha y pierde alineación, lo que genera ese aspecto esponjado y desordenado tan difícil de controlar. El fenómeno se acentúa en cabellos secos, teñidos o con tratamientos químicos, ya que suelen tener la cutícula más porosa y, por lo tanto, mayor tendencia a absorber humedad.
