Cambiar de flequillo puede ser una de las formas más sencillas de renovar una melena sin necesidad de cortar el largo. Pero después de los 50 años, la elección del diseño puede marcar la diferencia. Frente a las versiones muy rectas o flequillos tupidos, los estilistas apuestan por opciones más ligeras que acompañen las facciones y aporten movimiento.
Entre ellas destaca el whisper fringe, un flequillo fino, desfilado y ligeramente abierto que deja parte de la frente al descubierto. Alex Sestelo, estilista y director del salón que lleva su nombre, explica que “el whisper fringe es un flequillo muy ligero, fino y desfilado” y que “no crea una línea compacta ni pesada. A diferencia de un flequillo recto o tupido, deja entrever parte de la frente y se integra de forma muy natural con el resto de la melena”.
El flequillo ligero que suaviza las facciones a las +50
Una de las razones por las que este tipo de flequillo resulta interesante después de los 50 es su capacidad para modificar visualmente el rostro sin realizar un cambio radical. Unos mechones más cortos alrededor de la frente y los ojos pueden transformar la expresión y dirigir la atención hacia la mirada.
Para Sestelo, “suaviza mucho la zona de la frente y, sobre todo, dirige la atención hacia los ojos y al ser tan ligero, no endurece las facciones, sino que crea un marco alrededor de la mirada”. El experto hace, además, una aclaración sobre el supuesto efecto rejuvenecedor: “No es que el flequillo 'reste años' por sí mismo: es la forma en la que enmarca las facciones lo que consigue ese efecto”. Por eso, si se busca actualizar el corte sin apostar por una transformación demasiado drástica, los diseños ligeros pueden convertirse en una alternativa especialmente favorecedora.
Por qué evitar los flequillos demasiado rígidos después de los 50
El acabado también importa. Los flequillos muy geométricos y compactos pueden generar un contraste mayor con las facciones, mientras que una versión desfilada consigue un resultado más suave y natural. “En mujeres maduras prefiero evitar los flequillos demasiado rígidos y apostar por versiones ligeras que aporten movimiento”, afirma Sestelo.
Además, el whisper fringe responde a una tendencia que busca cada vez más cortes fáciles de llevar y con un acabado menos trabajado. “Responde a una tendencia que estamos viendo cada vez más: cortes y flequillos que aportan movimiento y personalidad, pero sin exigir un acabado excesivamente trabajado”, señala el estilista.
También favorece si tienes el pelo fino
El whisper fringe tiene otra ventaja: no necesita una gran cantidad de cabello para conseguir el efecto deseado. Esto puede resultar especialmente interesante en melenas finas, donde un flequillo demasiado tupido puede restar densidad visual al resto del cabello. “Al no necesitar una gran cantidad de cabello, puede funcionar muy bien en melenas finas. De hecho, un flequillo excesivamente denso puede hacer que el resto del cabello parezca todavía más pobre”, explica Alex Sestelo.
Al utilizar menos cantidad de cabello en la zona frontal, el resto de la melena conserva una mayor sensación de densidad. Eso sí, el corte requiere precisión: “hay que cortar con mucha precisión. Demasiado desfilado hace que las puntas parezcan aún más finas”, advierte el experto.
